Desde comienzos del año 2020, escuchábamos una y otra vez en los medios de comunicación información sobre el nuevo y peligroso coranavirus, o COVID-19, que provocaba el cierre solo de ciudades o regiones del continente asiático, sino también de países enteros.
Durante mucho tiempo, este virus no nos pareció relevante hasta que el 12 de marzo, poco antes de las 15:00 horas, se anunciaba en los medios el cierre de los centros escolares a partir del día siguiente.
En la clase de Matemáticas con un cuarto de Primaria en la que yo me encontraba en ese momento, era cuestión de mantener la calma y la serenidad, recoger los materiales de los alumnos de la mejor manera posible y frenar un poco la euforia y exaltación ante la idea del cierre escolar de 14 días mediante una explicación clara a los alumnos.
Bueno, casi 2 meses después, probablemente nos hemos organizado un poco mejor con esta nueva situación. Incluso aunque la jornada escolar diaria tanto de los niños como de los maestros ha cambiado por completo. El aprendizaje y la enseñanza conjunta se han redefinido de forma totalmente diferente. Ahora, todos están en casa, los maestros diseñando material didáctico, controlando las tareas de los alumnos o realizando videoconferencias; los alumnos hacen su tarea en casa, aprenden y participan en las videoconferencias. Uno se encuentra todo el tiempo entre sus propias cuatro paredes, pasando mucho tiempo frente al ordenador y, seguramente, echando de menos la normalidad del día a día cotidiano. Aunque, durante este tiempo, las clases y la interacción social solo se lleven a cabo a través de videoconferencias, sigue siendo agradable ver a los niños, amigos y compañeros en forma de pantalla de mosaicos. Al menos ofrece una posibilidad pequeña y efectiva para clases y reuniones.
Sin duda, durante este tiempo, se puede redefinir la vida cotidiana y la normalidad pero es importante mantenerse en un estado positivo y estar agradecido por la salud y las oportunidades digitales actuales. E incluso, aunque no saliera de forma perfecta desde el primer momento, estamos constantemente aprendiendo y tratando de mejorar continuamente.
Cada miembro de nuestra comunidad escolar pone su granito de arena para que podamos lograr algo juntos. Incluso si aún no son las 19:00 horas y no es aún la hora de los aplausos, al final de este artículo va un aplauso para cada uno de ustedes….
¡GRACIAS, juntos lo logramos!
Katja Thielsch
05 ANDY 4A KUNST 30.4.20